En agosto de 2023, desde la cuenta oficial de Instagram de Corsetería Reinas se anunciaba que este establecimiento vallisoletano cerraba sus puertas de forma temporal para abrir dos meses más tarde, no solo en una ubicación diferente, sino también bajo otro concepto en lo que al negocio detallista se refiere, pasando a denominarse Espacio Reinas. “Un nuevo concepto de venta enfocado a la atención y el asesoramiento personalizado con el que queremos mejorar nuestro servicio y nuestra dedicación a través de la cita previa, pero siempre manteniendo nuestra motivación y nuestro servicio y consejo de siempre”, aseguraba en un reel en la plataforma digital Ana Rey, una emprendedora y decidida mujer que ha hecho de su expertise, dedicación y por qué no, pasión, su principal valor competitivo y que fundó en 2010 esta lencería en pleno corazón comercial de Valladolid, convertida en todo este tiempo en todo un referente corsetero de la especialización y el asesoramiento en tallas a nivel nacional.
“Nunca hemos sido una tienda de lencería al uso. De hecho, siempre nos hemos definido como una corsetería digital con tienda física en Valladolid, donde encontrar el sujetador perfecto” asegura la propietaria. Especializada desde sus inicios en ayudar a las mujeres, en plural y con todas sus letras (y tallas, y formas, y gustos) a encontrar ese sujetador perfecto que se adapte a las necesidades, a la fisonomía y la forma de todas y cada una de las mujeres, sin distinción, el nuevo concepto pasa por la atención personalizada a través de la cita previa, en un espacio intimista, creado ad hoc para ello y en el que no haya distracciones a la hora de centrarse en eso de asesorar de forma profesional y consciente. Con este nuevo espacio de venta (y asesoramiento), ubicado dentro de un edificio de oficinas, se olvidan de la “puerta de calle”, ocupando un dúplex de 140 metros cuadrados que se ha decorado de acuerdo a un cuidado y mimado interiorismo que respira minimalismo puro y en el que destacan un impecable suelo de mármol, unos amplios y cómodos probadores y una luz natural proporcionada a través de los ventanales y balcones que dan a la calle Santiago, una de las principales arterias comerciales de la capital castellano leonesa y al que se accede tras superar un cartel que da la bienvenida a este “hogar de las tetas felices”, como ellas mismas se refieren a su Espacio Reinas.
Sobre el cambio de ubicación, y concepto, del que de momento no disponen de suficiente bagaje temporal como para valorarlo en términos de ventas, asegura su propietaria, “la gente se siente cómoda y nos muestra su aprobación viéndola salir contenta y, sobre todo, repetir experiencia. Si vamos a vender menos o no, solo el tiempo nos lo dirá, pero de momento, las sensaciones que nos transmiten nuestras clientas son positivas. Y la agenda, cargada de citas, también nos dice lo mismo. A veces pensamos por qué no dimos el paso antes… o mejor, por qué no lo hicimos desde el principio. Nunca hemos vendido un sujetador sin verlo puesto en el probador. Sin tocar, sin ofrecer una solución personalizada a quien lo necesita. Es un tipo de venta diferente, con un mayor componente de asesoramiento y de atención, que requiere tiempo y dedicación a quien precisa de una solución en materia íntima. Hasta ahora, en la tienda, disponíamos de seis probadores y ofrecer un servicio personalizado y sumamente profesional mientras resuelves una duda a una clienta cautiva sobre una prenda, recibes un pedido o atiendes al teléfono, no era posible. O al menos no para nosotras, para quien la asesoría lo es todo y este sistema, en un establecimiento convencional no es posible. Si se pierde visibilidad del negocio no me preocupa si lo que hago es vender mejor, que no más”.


Cambio de concepto
La razón principal del cambio de concepto de venta viene, en parte, y además de por lo ya mencionado, según explica la propietaria, tras la experiencia que supuso la venta a través de la cita previa impuesta por las limitaciones de la pandemia, y que les dio un apunte de cómo podía ser, y funcionar, este otro concepto de venta. En un entorno de la venta minorista que cada vez va a peor, en el que muchos propietarios cesan la actividad por la falta de relevo generacional, o de vocación, que también, o simplemente porque los números no salen, y en un mundo en el que Internet y las ventas electrónicas o el fenómeno showrooming, traducido como “voy a la tienda física, chequeo talla y precio, pero compro en la red” no beneficia al pequeño negocio detallista, no se antoja un mal concepto el de Espacio Reinas. “Es una pena, pero está pasando. Y dentro de una lógica racional, es normal”, asegura Ana Rey.
Por otro lado, el factor sostenibilidad humana, aseguran. “Es inviable. Ya no se compra como se venía haciendo antaño. Los horarios y hábitos de las personas ya no son los mismos. Este sistema nos permite conciliar, organizarnos mejor, racionalizar horarios, dedicar tiempo a otro tipo de trabajos y quehaceres del día a día de la tienda en momentos de menor actividad comercial, atender a las redes sociales, etc.”


En un contexto económico global complejo en el que el alza de los precios marcados por las marcas es un factor generalizado, aseguran repercutir en el clientye una mínima cantidad, “porque debemos poner en valor todo ese trabajo que hacemos en el probador, de conocimiento del producto, de los cuerpos. Ese tiempo que le dedicamos a cada clienta. Hay que ponerlo en valor. No somos baratas, me consta, ni probablemente vamos a todos los públicos, pero estoy convencida que lo que hacemos es justo porque ofrecemos un alto valor cualitativo a la mujer a la que aportamos soluciones, no solo prendas, que también”, afirma Ana Rey taxativa.
En cuanto al producto en sí, operan únicamente la corsetería en su versión más convencional, siendo el sujetador, con más de 200 referencias en tallas y copas de contorno, su especialidad y diferenciación. En sus lineales y mostradores, una amplia selección de firmas corsetería y moda baño de prestigio y calidad demostrada como Elomi, Freya o Fantasie, además de Wacoal, así como las marcas del grupo belga Van de Velde PrimaDonna o Marie Jo, la sensualidad de la francesa Aubade o la perfecta relación entre calidad y precio de Gorsenia, entre otras.
Defensoras de la sostenibilidad no solo entendida en materia medioambiental (aunque ellas mismas se encargan de reciclar las prendas antiguas en un punto verde gracias a un modelo de promoción tipo Plan Renove), afirman que la asesoría y el conocimiento del producto es el factor decisivo a la hora de ofrecer un correcto fit, “que hará que la prenda dure más y por lo tanto realices una compra más consciente y, a la larga, económica. Un sujetador blando, que se estira de forma excesiva, que no te encaja, dura poco, y a la larga, es peor”. El manido “comprar menos pero mejor”, defienden, mientras asegura que las ventas online (el 10% aproximadamente de su negocio, con una tasa de acierto del 95%) de las marcas, no les afecta. “Es una guerra constante, pero es normal que ellos también lo ofrezcan. El daño verdadero viene por parte de los marketplaces, que no son especialistas, que están en constante descuento tirando precios, que van a volumen y que no aportan nuestro valor”.

Activas, y muy proactivas, en la comunicación y en las redes sociales, no dejes de escuchar su podcast “Planeta Teta” en el que ponen de manifiesto ese claim tan suyo como es el de “Todos somos reinas” y del que somos fans incondicionales.




