ExpertoModa íntimaPijamas

Lohe; homewear con propósito

En un momento vital en que el hogar ha redefinido su significado, la firma española refuerza su posición destacada en el canal detallista especializado en íntimo y baño apostando por el producto bien hecho, de calidad, el servicio cercano y una estética atemporal adaptada a los nuevos hábitos de vida.

Han pasado seis años ya desde que la pandemia de la COVID-19 cambiase nuestras vidas. Quizás no en todo, pero sí en mucho. Las consecuencias derivadas de los días, meses, mejor dicho, de confinamiento, una sociedad cambiante en cuanto a hábitos de vida, personales, sociales y también laborales, hacia posiciones más relajadas, saludables y conscientes han comportado desde entonces una modificación significativa en lo que a pautas de consumo se refiere. Unos hechos estos que, en materia de moda íntima, y en concreto en relación con el homewear, se tradujo en el redescubrimiento del pijama, hasta entonces una prenda más funcional que estética, y relegada al dormitorio, para convertirse en símbolo de una nueva forma de vivir. Y trabajar, por qué no.

Lohe Col. OI´26/27

El auge del teletrabajo, la búsqueda de comodidad y el redescubrimiento del hogar impulsaron con fuerza esta categoría homewear, que experimentó crecimientos inéditos en cuanto a ventas. Sin embargo, tras esa expansión acelerada, el mercado ha entrado en una fase de madurez en la que las ventas se mantienen estables y el consumidor, más exigente, equilibra su gasto entre moda exterior y ropa para el hogar.

En este contexto de normalización, de tendencia pasajera a categoría consolidada dentro del sector, marcas con un posicionamiento sólido y una propuesta clara, como Lohe, han logrado apuntalar su presencia en el canal detallista especializado, donde ocupa la segunda posición en ventas en España, según nuestra encuesta de consumo, realizada entre más de 100 establecimientos nacionales del ramo. Las claves estratégicas para conseguir esta posición preferente son claras: Apuesta firme por la calidad y el diseño, con colecciones adaptadas a las necesidades del consumidor, y cercanía con el cliente, mejora de la logística, servicio y atención. Parece fácil, pero no lo es.

Con 25 años de trayectoria, Lohe, una firma de moda homewear de carácter familiar comparte con muchos de sus clientes una misma idiosincrasia empresarial que hace que les sea fácil comprenderlos y crear relaciones duraderas basadas en la confianza, la proximidad y la atención personalizada. Sinceras y cercanas, en un momento en que el comercio tradicional se enfrenta a la presión constante de las grandes cadenas comerciales y el comercio electrónico y precisa del amparo de las marcas.  “El comercio detallista es un pilar fundamental. Creemos en su valor y en su capacidad de ofrecer una experiencia de compra personalizada, por lo que trabajamos con ellos estrechamente   proporcionándoles herramientas digitales, asesoramiento en producto y acciones comerciales que impulsen sus ventas”.


Lohe Col. OI´26/27

Evolución constante de las colecciones

Sabedores de la importancia que la especialización ofrece como forma de diferenciación y consolidación de marca e identidad propias, en Lohe son conscientes igualmente de que la moda evoluciona de forma constante, lo que los ha llevado a explorar “nuevas líneas dentro del homewear que amplíen la experiencia de confort sin perder nuestra esencia, como prendas más versátiles que puedan adaptarse al día a día, tanto dentro como fuera de casa” aseguran desde la dirección de la empresa.

Unas colecciones, las suyas, basadas en la elegancia atemporal, el confort y la calidad de los materiales empleados. Sin seguir tendencias efímeras, sus creaciones apuestan de manera decidida por diseños que combinan sofisticación y funcionalidad en base a patrones de corte clásico, siempre bien resuelto, que evolucionan sutilmente para adaptarse a las nuevas corrientes estéticas, actualizándose con sensibilidad, sin estridencias. El objetivo “ofrecer prendas duraderas y atemporales, alejadas de la lógica consumista del usar y tirar, y que respondan a un consumidor más sensible, informado y capacitado” subrayan. Un enfoque este que conecta de forma directa con un consumidor que, tras años marcados por la inmediatez, valora ahora la durabilidad de las prendas, el confort real, la autenticidad de estas y la sostenibilidad, una variable que valoran con responsabilidad corporativa en base a procesos productivos que minimicen el impacto ambiental, proveedores comprometidos con las prácticas responsables y prendas que tengan una vida útil prolongada.

Construir una comunidad en torno a la marca

En ese equilibrio a veces imposible que supone mantener la tradición y la adaptación constante al medio, la digitalización también ha jugado en la empresa un papel determinante., un hecho que tiene su reflejo en la forma en la que se relacionan con sus clientes desde hace algún tiempo y que se basa, más que en vender productos, en construir una comunidad en torno a la marca. “Las redes sociales, el contenido audiovisual y la experiencia de compra son clave hoy en día para generar esa relación, obtener la aprobación del consumidor y también, finalmente, su fidelización.

También hemos optimizado nuestra plataforma de venta online para hacerla más intuitiva y ofrecer un servicio más ágil y personalizado” aseguran desde el equipo directivo, que también apuesta por la omnicanalidad y la internacionalización como ejes fundamentales de su estrategia de negocio, estando presentes en varios países europeos, sobre todo Francia, Bélgica y Portugal, además de en algún mercado asiático, con una estrategia comercial que pasa, igualmente que en España, por el comercio detallista, “si bien, cada vez más, combinando con la venta online y puntos de distribución diversificados”, matizan.

En un mercado en el que el pijama ha pasado de ser una prenda funcional a una categoría estratégica, la trayectoria de Lohe demuestra que la combinación de tradición, servicio y producto de calidad sigue teniendo espacio. Especialmente en un momento en que, tras el espejismo del crecimiento acelerado, el consumidor vuelve a valorar la compra reflexiva y la durabilidad de las prendas que forman parte de su día a día, también dentro de casa.

Deja una respuesta

NO TE PIERDAS...

Botón volver arriba