50 años, se dice pronto. ¿Cuál es la clave para mantenerse vigente durante cinco décadas?
Evolucionar sin perder nuestra esencia. Hemos sabido adaptarnos a los cambios en la moda, en los hábitos de consumo y en la forma de entender la belleza, manteniendo siempre nuestro compromiso con la calidad, el diseño, el confort y un patronaje que garantice una excelente adaptación al cuerpo femenino. Hemos crecido escuchando a nuestras clientas y adaptándonos a sus necesidades.
Como empresa familiar, en Basmar hemos trabajado con una visión a largo plazo, apostando por la innovación, la mejora continua y la cercanía con clientes y colaboradores. La confianza construida generación tras generación ha sido nuestro mayor activo.
Celebrar 50 años es un orgullo, pero también una responsabilidad. La de seguir creando colecciones que hagan sentir a las mujeres cómodas, seguras y elegantes, con la misma pasión que nos inspira desde el inicio.
La moda baño vive un momento de transformación constante. ¿Cuáles son los desafíos del mercado global?
Responder a una consumidora cada vez más informada, exigente y diversa, que busca no solo diseño, sino también calidad, confort, durabilidad y prendas alineadas con su estilo de vida y valores. A nivel de diseño, el reto consiste en ofrecer colecciones diferenciadas en un mercado saturado y marcado por tendencias cambiantes, encontrando el equilibrio entre moda, funcionalidad e identidad propia.
Comercialmente, la globalización y el crecimiento del e-commerce han intensificado la competencia, obligando a las marcas a ser más ágiles, eficientes y cercanas al consumidor. También la sostenibilidad es un desafío, ya que el mercado demanda mayor transparencia y un compromiso real con procesos y materiales más responsables. Pero vemos estos retos como una oportunidad para seguir innovando, reforzar nuestra identidad y mantener la excelencia en el producto.


¿Cómo les está afectando el incremento de costes, y hasta qué punto condiciona la estrategia comercial?
Este es uno de los principales desafíos de los últimos años, especialmente en una categoría donde los tejidos técnicos, los acabados y la confección de calidad son fundamentales. A pesar de este contexto, nuestra prioridad ha sido mantener intactos los estándares de calidad que definen la marca. Nuestra estrategia no ha sido reducir prestaciones, sino optimizar procesos, ganar eficiencia y reforzar la colaboración con nuestros proveedores para encontrar soluciones sostenibles a largo plazo.
También, ser más rigurosos en la planificación de las colecciones y en la gestión de los stocks, buscando equilibrio entre competitividad y rentabilidad. En un mercado cada vez más exigente, es esencial ofrecer productos con una propuesta de valor clara y diferenciada, capaces de justificar su posicionamiento más allá del precio.
El consumidor valora cada vez más la calidad y la durabilidad frente a la compra impulsiva, por lo que prendas bien confeccionadas, con un excelente patronaje y una larga vida útil, refuerzan la idea de que una prenda de calidad es una inversión.


¿Cómo valora la evolución del e-commerce y qué papel juega actualmente en su estrategia?
El e-commerce ha transformado la forma de relacionarse con las consumidoras, ampliando las oportunidades, eliminando barreras geográficas y facilitando el acceso a una oferta más amplia de productos e información. Sin embargo, en una donde ajuste, comodidad y confianza en la prenda son fundamentales, seguimos considerando que la experiencia física y el asesoramiento profesional aportan un valor diferencial. Por ello, entendemos el canal online y el comercio especializado como complementarios, no como competidores.
Nuestra estrategia es omnicanal, que permita a la clienta descubrir, inspirarse y comprar a través del canal que prefiera. Además de ser un canal de venta, el entorno digital nos ayuda a conocer mejor a nuestras consumidoras, reforzar la comunicación con ellas y fortalecer el posicionamiento de la marca. Además, el e-commerce es también una herramienta para acercarnos a nuevas generaciones, impulsar nuestra presencia internacional y seguir construyendo relaciones de confianza.
Notamos cierta tensión entre la venta online de las firmas y el comercio especializado tradicional. ¿Cómo entiende la convivencia entre ambos canales?
El futuro del sector pasa por la convivencia y la complementariedad entre ambos. Nuestra trayectoria no se entendería sin la confianza de las tiendas especializadas, que siguen siendo un pilar fundamental de nuestra marca. Aporta un valor difícilmente sustituible gracias a su conocimiento del producto, el asesoramiento personalizado y la cercanía con la clienta, aspectos especialmente importantes en moda baño, donde el ajuste, la talla y la comodidad son determinantes.
Por su parte, el canal online nos permite ampliar nuestro alcance, aumentar la visibilidad de la marca y adaptarnos a nuevos hábitos de consumo. No lo vemos como una amenaza, sino como una herramienta complementaria que fortalece el conjunto de la marca.
A nivel de tendencias, ¿hacia dónde cree que evoluciona hoy la moda baño?
La moda baño evoluciona hacia un equilibrio cada vez mayor entre estética y funcionalidad. La consumidora actual quiere sentirse atractiva y a la moda, pero también cómoda, segura y favorecida, sin renunciar a ninguno de estos aspectos. Observamos una creciente demanda de prendas versátiles, con tejidos de calidad, buena sujeción y un ajuste impecable, capaces de adaptarse a diferentes estilos de vida. También vemos un interés cada vez mayor por colecciones más inclusivas, pensadas para distintas siluetas, edades y necesidades.
Aunque el diseño, los colores, los estampados y las tendencias siguen siendo factores clave en la decisión de compra, cada vez cobra más importancia cómo se siente la mujer al llevar la prenda y la confianza que esta le aporta. Nosotros llevamos décadas trabajando precisamente en esta combinación. El futuro no pasa por elegir entre diseño o comodidad, sino por integrar ambos conceptos de forma natural para responder a las necesidades reales de las mujeres.
Basmar forma parte de una generación de marcas que ayudaron a construir el prestigio de la moda baño nacional. ¿Cómo valora su posicionamiento frente a otros mercados?
La moda baño española ocupa una posición de gran prestigio a nivel internacional. España ha sido históricamente un referente, respaldada por marcas con una sólida trayectoria, una gran especialización en patronaje y una sensibilidad estética muy vinculada al estilo de vida mediterráneo. Sin embargo, existe margen para reforzar aún más su visibilidad y liderazgo internacional. Nuestro país cuenta con talento creativo, experiencia industrial y marcas capaces de competir con éxito en los mercados más exigentes, pero sería positivo disponer de una mayor proyección colectiva que pusiera en valor todo el potencial de la industria. El reto pasa por impulsar esa visibilidad, fomentar la colaboración sectorial y seguir proyectando al mundo nuestra fortaleza y savoir-faire.
Mirando al futuro…
Lo afrontamos con ilusión y con el mismo espíritu de evolución que nos ha acompañado siempre. Nuestro objetivo es seguir fortaleciendo la marca sin perder nuestros valores. Adaptarnos a los nuevos hábitos de consumo, reforzar nuestra presencia digital e internacional y mejorar la experiencia omnicanal, pero manteniendo siempre la relación con el comercio especializado, clave para nosotros. A nivel de producto, innovación en patronaje, materiales y diseño, y ofrecer colecciones que combinen moda, confort y funcionalidad que respondan a distintas edades, siluetas y estilos de vida.


Pero por encima de todo, seguir siendo relevantes para nuestras clientas, ofrecer productos con valor, personalidad y calidad duradera. Evolucionando sin perder la identidad que nos ha traído hasta aquí.
Entrevista publicada en el ejemplar CYL 229 (julio 2026).




