Adorata Beatrice, cartas de amor
El estilo, auténtico, real y consciente, suele partir siempre de una historia personal. Es el caso de Adorata Beatrice, la marca de lencería romántica, sensual, y sí, muy personal, impulsada por Beatriz Villegas, una cántabra afincada en Lanzarote que más que una firma de moda supone la cristalización de un sueño, tejido con hilos de infancia, recuerdos maternos y un amor profundo por la belleza que se esconde en los pequeños detalles.

Desde niña, Beatriz, fue vestida por su madre con una sensibilidad estética que desbordaba color, personalidad y alegría, algo que, años más tarde no encontraba en la corsetería que rige lo comercial en la actualidad, en la que el negro y el blanco copan el protagonismo casi total y la funcionalidad manda. Ahí nace su visión en forma de colecciones lenceras de ensueño, en las que cada detalle viene influenciado por los sueños de juventud y que redefinen la feminidad en base a diseños pensados para aquella mujer que se atreve a ser diferente y que vive con naturalidad su esencia única y abraza su individualidad con orgullo.


Inspirada por sus viajes a Italia, por el arte y la belleza que allí se respira, y tomando como referencia la eterna, e imposible, historia de amor entre el poeta Dante Aligheri y Beatrice Portinari, sus prendas son toda una oda al color y al romanticismo más formal y estético, con diseños y cortes deliberada, y también delicadamente provocadores, que toman forma en base a tejidos de encaje y diseños sutiles que luego convierte en piezas únicas en una declaración de libertad creativa dentro de un universo que a veces uniforma lo íntimo tendiendo a esconderse y no a celebrarse.
De venta en su shop online y en algunos puntos de venta seleccionados en hoteles de las Islas Canarias, la marca sigue su propio ritmo vital, planeando introducir nuevas líneas como pijamas y propuestas nightwear, siempre en la idea de unir elegancia y alegría de vivir.
Saeta Paris, tesoros de seda
La Ruta de la Seda, una antigua red comercial que unía Asia y Europa por tierra y mar, es la inspiración principal de Saeta Paris, esta casa lencera francesa, fundada en 2020 por las emprendedoras Soraya Ketabi y Camille Fouillit quienes, al constatar que las mujeres, a pesar de gastar cuantiosas sumas de dinero en su lencería, siempre optan por las piezas más cómodas de su ropero, y rara vez por las más bonitas. Su solución a este paradigma, fundar su propia marca con el objetivo de que las mujeres se sientan refinadas y poderosas durante todo el día, celebrando una feminidad sencilla, elegante y audaz que responde con eficiencia suficiente respecto a los criterios comodidad, sujeción natural, estética y sensualidad.


Así, proponen en sus colecciones prendas saludables con el cuerpo a través del empleo de materiales franceses de origen natural, certificados y de primerísima calidad, como seda natural de Lyon o encajes de Calais-Caudry, entre otros, poniendo acento en la excepcional artesanía y savoir faire francés y como contrapunto a la oferta de materiales tóxicos que utilizan las grandes cadenas comerciales, alentando así su visión de la moda.


Toda una declaración de intenciones en su deseo de cambiar las cosas mediante unas colecciones, las suyas, sin concesiones en lo estético, que invitan a viajar por esta ruta milenaria despertando los cinco sentidos: el olor del jazmín y las especias, el frescor del agua de rosas, los colores naturales y cálidos, el dorado de los desiertos orientales, el sonido de las olas, todo ello en un trayecto de autocelebración y sensualidad. De confección 100% francesa, sus diseños combinan cortes modernos y gráficos de líneas sencillas pero conscientes pensadas para realzar la figura femenina en un proceso creativo, instintivo, que combina intuición e inspiración.
Vän Swim, sporty beachwear de alma mediterránea
En un momento en que la moda se reinventa para ser más consciente, y concienciada, Vän irrumpe con fuerza con un mensaje directo y conciso; redefinir el beachwear desde la sostenibilidad. Fundada en 2023 en Barcelona por Carolina Pesaferrer, Claudia Bonazzi y Laetitia Holsman, tres amigas (“Vän proviene de la palabra sueca “amigo”) que, a pesar de sus diferentes perfiles profesionales en los ámbitos legal, creativo y retail, tenían claro su apuesta a través de una nueva visión de la moda baño en la que estética, la responsabilidad medioambiental y el diseño funcional se toman la mano, dando forma a una marca que aúna diseño e intención como forma de expresión.

Así, con una esencia que va mucho más allá del estilo, cada prenda concebida está pensada para cuidar el cuerpo… y el mar. ¿Cómo? Gracias a su innovación textil en base a tejidos italianos de alto rendimiento, certificados OEKO-TEX, con protección solar SPF50+, que reducen la necesidad del uso de cremas solares, uno de los agentes contaminantes más agresivos en nuestros océanos, en un claro guiño al lema «Less cream = Cleaner seas», convirtiendo cada prenda en un pequeño gesto de protección ecológica.


En cuanto al estilo, elegancia moderna, cool y sofisticada, bajo el concepto “Aqua Couture” que toma forma en base a patrones de lógica deportiva pensados para mujeres activas que buscan funcionalidad sin renunciar al estilo, como su bestseller, Metis, un bañador de manga larga que transforma la moda baño funcional en toda una declaración de estilo, sin dejar de lado el rendimiento técnico. Coherentes con su filosofía vital, trabajan con fábricas certificadas en Portugal y Asia que garantizan procesos sostenibles, y comercializan sus colecciones en boutiques multimarca de países como España, Italia y Grecia mientras ponen el foco en Latinoamérica, además de estar presentes en plataformas digitales especializadas y marketplaces de primer orden mundial como Wolf&Badger o Avenue Athletica, entre otros.
Circu, moda baño con “ideales”
La moda también puede ser parte de la solución. Con esa idea en mente, Ángela y Gemma Martí, dos hermanas alicantinas con una visión clara y radicalmente honesta impulsan, durante la pandemia, Circu, una firma emergente que ha conseguido hacer del ecodiseño, la trazabilidad y la circularidad la razón de ser de una moda con alma. Una marca nacida como alternativa real al fast fashion en uno de los sectores más contaminantes de la industria textil: la moda baño.

Así, su branding, Circu, evoca la circularidad que impregna todas sus decisiones, desde los tejidos reciclados empleados hasta la producción local y ética, pasando por un sistema propio, CIRCLET®, que mide, y certifica, el impacto positivo de cada prenda en cada una de las fases del proceso. Pero la marca no es solo sostenibilidad. Es también estética. Inspirada en la luz del Mediterráneo, los estampados florales de la Vega Baja, las frutas del verano y la arquitectura emocional de los recuerdos, cada colección está impregnada de una belleza nostálgica, atemporal y sensorial, y en ellas, sus prendas conjugan diseño retro, funcionalidad moderna y un profundo respeto por los cuerpos reales abrazando la diversidad sin filtros ni retoques. Su bestseller, el bikini Mani Palm es buena prueba de ello: diseño consciente y funcional, tejido ECONYL® regenerado de redes de pesca y una textura de atoallada que aporta un acabado distintivo.


Con una producción de proximidad entre Alicante, Barcelona y Portugal, con proveedores mayoritariamente peninsulares y tintas al agua en impresión digital, lo que garantiza una bajísima huella ambiental, sus diseños se comercializan a través de su shop online y su showroom en Alicante, así como en concept stores comprometidas como Donto (Madrid) u Osirisea (Barcelona), mientras mantienen el foco en expandir su idea de moda con valores a otras líneas de producto, internacionalizar la marca, desarrollar tejidos regenerados a partir de sus propias prendas y poner en marcha un taller de reinserción social para mujeres en riesgo de exclusión. Pues eso, no solo de diseñar moda viven, sino de crear un futuro distinto.
Coco Malou, delicadeza íntima, y ética
En un momento en la moda busca nuevas narrativas, esta firma de lencería ética apuesta por una de las más necesarias, la de demostrar que la belleza también puede construirse desde la responsabilidad. Su filosofía, clara; la lencería puede ser suave, femenina y seductora sin renunciar a un proceso transparente, justo y respetuoso con el planeta. Y es precisamente en esa intersección entre ética y estética donde la marca alemana ha levantado su hogar creativo.

La fundadora de Coco Malou, Corinna Borucki, dejó atrás en 2018 un trabajo estable para perseguir una visión que venía gestándose desde hacía tiempo: crear ropa interior que uniera sensibilidad, sostenibilidad y diseño contemporáneo. Meses de investigación y una exitosa campaña de crowdfunding dieron forma a la marca que, desde entonces, ha demostrado que la moda responsable no tiene por qué ser neutra ni austera: puede ser sutil, romántica, femenina.
Sus colecciones se confeccionan en Portugal, donde costureras cualificadas trabajan en condiciones justas, priorizando calidad por encima de producción en masa, con un modelo que reivindica el valor de las manos que confeccionan cada prenda y que rechaza las dinámicas de explotación presentes en gran parte del sector. El compromiso ambiental es igual de firme, empleando en sus prendas tejido TENCEL™Lyocell, un material suave como la seda, elaborado a partir de fibra de madera procedente de bosques gestionados de manera sostenible y encajes provenientes de Italia, Francia y Alemania, fabricados con hilo reciclado o excedentes, cerrando un círculo de consumo consciente.


Como parte de esa visión consciente surge también su colaboración con WeForest mediante la que, por cada conjunto vendido, la marca planta un árbol en Zambia regenerando más recursos de los que utiliza y sumando en eso de frenar el avance del cambio climático.
Kie Studio, elegancia en movimiento
Algunas marcas de moda nacen de un impulso estético, y otras que surgen de una necesidad vital. Kie Studio es una marca de estas últimas, que nacen para encontrar el equilibrio donde la moda se encuentra con el movimiento, y donde la comodidad se convierte en una forma de belleza.

Su creadora, Paula Rodríguez Maña, nació en Barcelona con una sensibilidad clara: la vida saludable y el deporte eran una parte esencial de su identidad, pero también lo eran la moda y la elegancia personal. Desde sus años de estudio soñaba con crear su propia marca, un proyecto que mantuvo latente durante casi cinco años hasta que, finalmente, tomó forma. Lo hizo sola, con perseverancia y una visión definida: diseñar prendas activewear de corte sport-lifestyle, que acompañaran el ritmo real de las mujeres, sin pedirles elegir entre estilo o confort.
Tops, leggings y chaquetas versátiles, creadas con tejidos sostenibles y de alta calidad, acabados “segunda piel” que abrazan el cuerpo sin oprimirlo y que realzan la figura con naturalidad, autenticidad y seguridad son sus señas de identidad, siempre en base a diseños de líneas limpias y minimalistas pensados para colarse en tu armario vital, y diario.


Inspirada en referencias internacionales, sobre todo americanas y australianas, matiza su fundadora, Kie Studio apuesta por una estética elegante pero funcional, donde la sensualidad se expresa desde la sutileza y la confianza personal de mujeres que encuentran, en piezas como el top Lea, su bestseller, un aliado seguro: cómodo, favorecedor y capaz de integrarse en cualquier look. De producción 100% local en Barcelona y alrededores, la marca mantiene un compromiso consciente con la calidad, la proximidad y la durabilidad mientras preparan ya nuevos modelos y colores y anuncian colaboraciones con marcas y espacios afines a esa mirada de la moda que se mueve contigo, al ritmo real de tu vida.
Udhara, lencería que respira
“Llevaba una vida dedicada al trabajo, con una falta de libertad absoluta, compaginando varios trabajos a la vez. Sin invertir tiempo en mí, ni en mi gente… pero llegó un momento que no era sostenible. Un día mi cuerpo y mi mente dijeron basta”. Tras esta sentencia vital, llegó el cambio de vida de Ana Martínez, una mujer alicantina, mediterránea y activa que, tras años de vida acelerada en Madrid, decidió parar y reconectar consigo misma. Y con la cocina, el deporte, con la familia… y los amigos. En ese regreso a lo esencial, descubrió que, para un cambio integral, la ropa que vestía no le satisfacía, y que quería vestir su piel con tejidos naturales, saludables… y bellos. Pero no existían. Así que los creó.
Así nace Udhara, una firma de lencería consciente, confortable y sorprendentemente sexy, fabricada en algodón orgánico de alta calidad diseñada para mujeres reales, concienciadas con su salud, que priorizan la comodidad sin por ello renunciar a lo estético. Su prenda estrella da buena fe de ello, un sujetador de estructura innovadora, que combina sujeción y suavidad como pocas veces se ve en el algodón y que, al igual que sus braguitas siguen el mismo espíritu de líneas sencillas, elegantes y pensadas para sentirse bien cada día.


Toda su producción se realiza en Portugal, donde se fabrica su tejido exclusivo en base a altos estándares de calidad y respeto social y medioambiental, y mientras venden sus colecciones, cortas, tanto en su shop online como en Ecometas, en Barcelona, el templo de la lencería sostenible y comprometida, la marca avanza escuchando a sus clientas sobre cómo evolucionar, preparando nuevos colores y piezas para el próximo año. Udhara es, ante todo, una elección. La de vestir belleza natural, consciente y auténtica. Una lencería que no aprieta no esconde, no pesa. Una lencería que respira.




