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Creaciones Selene; pasión por la lencería

Innovación constante, evolución de las colecciones y adaptación a todo tipo de mujeres y necesidades, las claves de la marca española para convertirse en referente corsetero.

A finales de los 70, en materia de moda, España vive un proceso de aceleración de la modernización del consumo y adopción de tendencias europeas, dejando de ser esta un privilegio de la Alta Costura que da paso a una moda prêt-à-porter que empuja la demanda de prendas listas para ser compradas, incluida la lencería. Con una oferta en la que cohabitaban marcas y talleres locales de corsetería con marcas europeas consolidadas, un emprendedor, y visionario, Amado López Elizalde, fundaba Creaciones Selene con un propósito claro: vestir el interior de la mujer con piezas accesibles, funcionales y de calidad.

Ahora, más de cuatro décadas después, gracias a la innovación constante, la evolución del producto y colecciones y un compromiso absoluto con el confort y elegancia, la firma se ha convertido en un referente corsetero a nivel nacional, líder en facturación, y con una amplia presencia internacional. Un camino este que ha sido posible gracias a una metamorfosis profunda.

Estética, tecnología y adaptación

De sus orígenes, centrados en sujetadores funcionales para un público general, la marca ha pasado a especializarse en diseños que combinan estética, tecnología textil y una capacidad única para adaptarse a la diversidad de cuerpos femeninos. “La marca ha sabido reinventarse progresivamente”, explican desde la compañía, señalando que esa transformación ha sido clave para su posicionamiento actual, “el de una marca que supera la etiqueta de “marca popular” para posicionarse como una reconocida por su calidad, su cuidado por el detalle y su capacidad para responder a las necesidades de los públicos más exigentes”.

Evolución constante

El avance técnico ha desempeñado un papel fundamental en esa evolución. La inversión en investigación de tejidos, la mejora de las estructuras de soporte y la búsqueda constante de confort han sido pilares estratégicos. “Crear prendas que se adapten a las necesidades manteniendo la estética y la calidad es uno de nuestros mayores desafíos” aseguran. Y es que desarrollar un sujetador capaz de combinar su función esencial, la de sujetar con comodidad, con un acabado elegante y un patronaje preciso requiere no solo destreza técnica, sino también un profundo conocimiento del cuerpo femenino. “Conseguir ese nivel de ajuste en un proceso industrial es un reto enorme, pero la experiencia durante décadas nos permite lograrlo sin hacer concesiones en la calidad”.

Este enfoque se traduce en colecciones innovadoras en las que cada pieza se diseña equilbrando arte y técnica, un concepto que se refleja en la satisfacción de sus clientas. “Quien prueba un sujetador Selene rara vez se siente decepcionada”, sentencian. Una afirmación respaldada por las historias de mujeres que encuentran en sus modelos soluciones que no habían hallado en otras marcas. Ese reconocimiento directo es, aseguran, “la mayor recompensa”.

Construcción de marca, clave presente

Sin embargo, Selene no solo ha evolucionado a nivel de producto. Su imagen también ha experimentado una transformación notable. Si bien generaciones de mujeres crecieron viendo sus diseños en los cajones de sus madres y abuelas, la firma trabaja ahora para proyectar una identidad más moderna, versátil y cercana a los nuevos públicos. “Queremos conectar con mujeres de todas las edades, mostrarles estilos para todas las etapas de la vida y para todo tipo de medidas”, destacan. El objetivo es construir una marca universal que acompañe a la mujer real en su día a día, con diseños que combinan comodidad, elegancia y calidad.

La estrategia empresarial mantiene, en esencia, el mismo propósito desde su fundación: llegar a todas las mujeres, especialmente a aquellas que encuentran dificultades para dar con un sujetador que se adapte a sus necesidades específicas. Ofrecer piezas cuidadas al detalle, accesibles y con una excelente relación calidad-precio sigue siendo una prioridad que ha contribuido a consolidar la fidelidad de un público que valora en la firma la cercanía y la coherencia.

Mirando al futuro, la firma observa con atención la transformación del mercado de la moda íntima. Los modelos tradicionales de distribución, como el mayorista o el detallista, se ven amenazados por el auge de grandes cadenas. “Poco a poco están desapareciendo”, afirman, al tiempo que reconocen que el online está destinado a asumir un papel protagonista en los próximos años. No obstante, auguran un escenario aún en construcción, en el que la venta digital se desarrollará de formas quizá todavía por descubrir. Solo quienes logren adaptarse, advierten, sobrevivirán en un entorno cada vez más exigente.

© Instagram Creaciones Selene. Colaboración
junto a la influencer @sarafructuoso

Conexión con los nuevos públicos

En este contexto, la comunicación digital se ha convertido en un eje estratégico. La colaboración con influencers y creadoras de contenido es hoy indispensable para conectar con los nuevos modos de consumir información y moda. “Vivimos conectados, y gran parte de lo que influye en cómo vivimos, pensamos y vestimos nos llega a través de estos canales”, explican desde la marca. “Las alianzas con embajadoras permiten transmitir nuestros valores de una manera auténtica y cercana”, reforzando un entorno en el que la visibilidad es clave.

Cuatro décadas después, Creaciones Selene se reafirma como una marca que no solo ha sabido evolucionar, sino anticiparse a las necesidades de un sector en constante transformación. Entre innovación técnica, sensibilidad estética y un firme compromiso con todas las mujeres, la firma continúa tejiendo una historia marcada por la excelencia y la vocación de seguir vistiendo, con calidad y elegancia, el interior femenino del futuro, próximo.

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