Más de 70 años avalan su experiencia en moda baño ¿Cuál ha sido la evolución de la empresa en todo este tiempo?
En nuestros comienzos empresariales ofrecíamos diferentes artículos como, por ejemplo, calcetines y ropa interior, si bien, desde 1980, centramos la oferta en la moda baño, incluyendo además líneas de bañadores deportivos y de competición. Desde principios de los 2000 somos una empresa de moda de playa, con todo lo que ello conlleva.
Y, desde la pandemia, ¿han notado algún cambio en el comportamiento del mercado o en las necesidades o gustos de sus clientes?
Si, hemos notado, sobre todo, una tendencia creciente sobre los pedidos a corto plazo. Ahora, es frecuente que los clientes no quieran encargar una colección completa más de medio año antes de empezar a venderla. Ahora, en tiempos de inflación y con los efectos derivados del conflicto Rusia-Ucrania, notamos además cierta reticencia a comprar. Pero esperamos superarlo pronto.
A pesar de su dimensión empresarial, continúan siendo una empresa familiar. ¿Qué tiene de positivo y que tiene de negativo?
En nuestra compañía las jerarquías son muy planas y las decisiones pueden tomarse muy rápidamente. Y de una forma muy eficiente. Disfrutamos de un ambiente de trabajo muy bueno y sobre todo, humano. En cuanto a lo negativo, es cierto que, un problema de este tipo de empresa puede ser que, financieramente, no somos tan poderosos como los grandes grupos internacionales.
En una situación convulsa como la actual, con una crisis bélica, económica, energética, etc. ¿cómo cree que afectará este hecho al sector? ¿y al consumo?
Como ya he comentado con anterioridad, notamos cierta reticencia a la hora de efectuar las compras y los pedidos, por lo que no podemos saber a ciencia cierta si volverá a aumentar el consumo o si los hábitos cambiarán definitivamente y permanecerá esta constante en el mercado.



Defíname sus diferentes firmas en términos de posicionamiento y público objetivo…
Nuestra marca principal es Sunflair, que aúna en una misma oferta lo mejor en cuanto a tejidos, ajuste, comodidad y por supuesto, altas dosis en cuanto a moda, gracias a una colección muy extensa de beachwear para adaptarse a todo tipo de necesidades, gustos, estilos y mujeres. Por su parte, Olympia es la marca con la que enfrentamos el público más juvenil y se dirige a una mujer joven, sexy, activa y deportista. Una mujer moderna con todas las letras. En el caso de Sunmarin, el enfoque es el excelente mix calidad-precio, siendo nuestra marca económica de alto rendimiento. Finalmente, operamos los segmentos masculino e infantil con Wavebreaker, completando así todo el espectro del mercado de la moda baño.
¿Cómo cree que evolucionará el mercado español a corto y medio plazo?
Estamos atentos a la realidad del mercado en el día a día y esperamos que éste crezca y evolucione positivamente en los próximos cinco años. Tenemos mucha confianza en la fortaleza que la economía española viene demostrando en los últimos tiempos.



En un mercado tan dinámico y fragmentado, especialmente en ropa de playa en España, ¿cómo se puede competir?
Creo que los puntos fuertes de nuestras marcas; calidad, ajuste y comodidad son siempre un valor seguro, también en España donde la mujer aprecia estos aspectos por encima de otros.
Hoy en día, la sostenibilidad juega un papel fundamental. ¿Cuál es su compromiso en este sentido?
La mayor parte de nuestra oferta beachwear está confeccionada en base a tejido «GREENbay», lo que significa que las fibras empleadas provienen de materiales reciclados, y, por tanto, sostenibles. Además, a nivel corporativo nuestro compromiso con el medioambiente es claro y firme por lo que contamos con una activa política de reducción de residuos y papel, en materia de ahorro energético, etc.
Una observación que nos hacen nuestros lectores recientemente es que las marcas están canibalizando el mercado online. ¿Cómo trabajan sus shops online para no afectar al minorista?
Los minoristas son nuestros socios comerciales más importantes, por lo que siempre son lo primero a valorar en nuestros esfuerzos de comercialización. Pero esto no debe impedir que nosotros debamos estar presentes en el mercado online de forma propia los mercados online. Lo que si tenemos claro es nunca vender nuestros productos a un precio inferior que ellos. Nuestra máxima en este sentido pasa por, si hay alguna competencia entre minoristas y el online propio online, en Adolf Riedl lo primero es el detallista.
En este sentido, ¿en qué medida potencian al punto de venta especializado en moda íntima y baño?
Como ya he comentado, somos una pequeña empresa familiar, no una marca de consumo masivo. De ahí nuestro enfoque y nuestro soporte máximo al detallista, a quien apoyamos en las ventas constantemente con diferentes ideas en el punto de venta.
En términos de marketing, en las redes sociales, sus perfiles sociales son transnacionales, ¿no cree que adaptarse a cada mercado conduce a un diálogo más estrecho con el consumidor de cada país?
Por supuesto que está en nuestro punto de mira adaptar las estrategias en este sentido, pero aquí de nuevo entra la variable presupuestaria. Desgraciadamente, una empresa familiar como la nuestra no tiene el dinero ni el poder para establecer un soporte individual de medios sociales en todos los países. De momento.
- Entrevista publicada en el ejemplar CYL223, editado en julio 2023.







